Trucos para conservar tu equipo fotográfico

Hay gente que cuida su material fotográfico y lo tiene como el primer día, el secreto es la constancia en seguir hábitos de limpieza que debes tener con respecto al material fotográfico. Si te da pereza y no quieres llegar a ese punto de no retorno en que piensas que tienes la cámara con un capa de suciedad importante, echa un ojo a los siguientes consejos.

Usa una buena bolsa o mochila para evitar accidentes: Una buena bolsa o mochila es algo totalmente necesario y más cuando tu equipo va aumentando y quieres llevar algún flash, un par de objetivos y el trípode. Asegúrate de que la mochila presenta un buen acolchado, buenas cremalleras y cierres seguros en las correas. Así evitaremos accidentes.

Una toallita de microfibra, el mejor amigo para la limpieza rápida: Puedes usar una pequeña para mantener siempre a punto en cualquier bolsillo de la mochila la pantalla de la cámara, las ópticas que estés usando y en general cualquiera de los elementos de tu mochila. Eso sí, no la guardes en cualquier sitio, como el bolso del pantalón.

Alcohol isopropílico, la base de todos los productos para limpieza de dispositivos electrónicos: Mezcla al 50% agua destilada con el alcohol. Poquita cantidad, no hace falta mucho y aplícalo sobre la superficie a limpiar usando una de las toallitas de microfibra que comentábamos.

Protege la antorcha de tus flashes: Uno de los lugares más delicados en un flash suele ser la parte superior de la antorcha del flash. Si no usas difusores puedes usar algún material un poco acolchado y envolverlo con cinta aislante negra. Unas vueltas bastarán. El caso es poner un poco de protección.

Cuando hayas acabado, guarda tu equipo en un lugar seco: En algunas zonas de costa el salitre y la humedad son dos de los peores enemigos de los fotógrafos; así que si vas a guardar tu equipo en un sistema de almacenamiento tipo maleta, asegúrate de que sea hermética y proteja frente a la humedad. Lo mismo para una mochila o bolsa.

Acostúmbrate a limpiar tu equipo después de una sesión: Procura limpiar tu equipo después de una sesión. Si no inmediatamente, como mucho al día siguiente. Salvo en aquellos casos como, por ejemplo, después haber mojado la cámara con la lluvia, donde si no disponemos de objetivos y cuerpo sellados, es recomendable secar la cámara inmediatamente.

Protégete frente a los elementos: Precisamente hablábamos de lluvia. Recuerda que hay fundas muy cómodas para poder trabajar bajo la lluvia. Un equipo en mal estado termina dando problemas con gran seguridad.

Cuidar bien nuestro equipo nos permitirá sacar el 100% siempre y, además, quién sabe, si necesitamos venderlo el día de mañana tendrá más valor y dará más confianza ver un equipo u objetivo limpio, que otro igual lleno de arañazos.

Tomado de www.xatacafoto.com