Trucos para evitar el efecto “OJOS ROJOS” en tus próximos retratos

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¿Te aburre que tus retratos nocturnos resulten como sacados de la película de Crespúsculo? Si tus modelos no pertenecen a los Cullen, no tienes por qué capturar sus ojos de color de rojo. Sí, ya lo sé, no lo haces a posta… lo hace la cámara solita y luego te toca con algún editor retocarlo para que los ojos parezcan los de una persona normal y no los de alguien poseído por Lucifer o cualquier otra criatura sobrenatural. Bien, si quieres ahorrarte ese tedioso trabajo, que además ofrece resultados algo antinaturales, quédate por aquí que te voy a contar unos sencillos trucos para evitar los ojos rojos en las fotos en el momento del disparo. Verás qué sencillos son.

¿Por qué aparecen los ojos rojos en las fotografías?

Entender por qué ocurre este fenómeno te ayudará a evitarlo y puede que hasta encuentres tus propios trucos. Los ojos rojos aparecen principalmente en las cámaras compactas en las que el flash está muy cerca del objetivo. Al disparar, cuando hay muy poca luz ambiente, las pupilas están dilatadas para recibir más luz, lo que ocurre es que también reciben la luz del flash y esta luz se refleja en el fondo del ojo (plagado de vasos sanguíneos, de ahí su color). También ocurre cuando disparas con una réflex con el flash incorporado por el mismo motivo. Una vez que sabes por qué sucede, te voy a contar cómo evitarlo.

Modo reducción de ojos rojos

Puede que tu cámara cuente con esta opción de reducción de ojos rojos que funciona emitiendo unos destellos previos al disparo para que las pupilas se cierren. Lo que ocurre es que este sistema no garantiza que no salgan los ojos rojos por lo que te recomiendo que utilices otros medios para no tener que recurrir finalmente al retoque en editores.

Evitar los ojos rojos con cámaras compactas

En este tipo de cámaras, no se puede alejar el flash de la cámara y por tanto tampoco del objetivo, así que puedes utilizar los siguientes trucos:

1. Intenta que tu modelo se coloque en el lugar donde sus ojos puedan recibir más luz ambiente para que las pupilas no se abran tanto. Es decir, que se coloque en el lugar más iluminado de la estancia. Esto no siempre es posible, por eso necesitamos recurrir a otras estrategias.

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Poneos en las zonas más iluminadas

2. Si son varias personas las que van a ser retratadas, procura que interaccionen entre ellas para que no miren directamente a la cámara. Así también obtendrás una instantánea más natural y espontánea. Igualmente, si sólo es una persona puedes pedirle que gire su rostro hacia un lado y no mire directamente a la cámara. Si esto tampoco es posible, porque desesan un retrato de frente y mirando a la cámara, o lo deseas tú, por los motivos que sean, hay más formas de lograrlo.

Interaccionar con otras personas y no con la cámara

Interaccionar con otras personas y no con la cámara

Mirar hacia otro lado

Mirar hacia otro lado

Mirar a un punto de luz antes del disparo

Mirar a un punto de luz antes del disparo

3. Pide a tu modelo o modelos que miren durante unos segundos a un punto de luz, luego contáis hasta cuatro, mirada a cámara y ¡dispara! Esto es una manera de que las pupilas se cierren antes de que dispares el flash.

4. Otro truco casero es colocar una pequeña cartulina blanca bajo el flash formando un ángulo de unos 45º para que la luz de éste rebote hacia arriba y no dé directamente en los ojos de las personas retratadas.

Evitar los ojos rojos con cámaras réflex y flash externo.

En estos casos es mucho más fácil. El flash y el objetivo están más alejados e incluso independientes uno del otro y puedes lograr de forma más sencilla que la luz no llegue directamente a los ojos.

El flash externo facilita el trabajo

El flash externo facilita el trabajo

 

En el caso de que el flash esté acoplado, no tienes más que dirigirlo hacia el techo para que la luz rebote y sea más difusa. De este modo evitas seguro los ojos rojos.

Con los flash de mano solo tienes que dirigir la luz hacia un lado en lugar de directamente a la cara.

¿Has visto qué fácil es? Pues entonces… ¿a qué esperas para practicar? Ah, claro, a que se haga de noche… vale, entonces te doy permiso  Mientras, si te ha parecido interesante esta información, podrías compartirla para que tus contactos de Facebook, Google + o Twitter también puedan acceder a ella y cuando te hagan una foto en vuestra próxima fiesta no parezcas la prima hermana o el cuñado de Eduard Cullen (por muy de moda que estén  ). ¡Gracias y hasta la próxima!